Null Moon Games es un estudio independiente fundado por Romain “Rom” Bevillard, desarrollador de videojuegos, desarrollador de software y músico. A través de nuestro trabajo, imaginamos mundos singulares donde la creatividad, la sensibilidad y la armonía con la naturaleza ocupan un lugar central. Nuestra ambición es diseñar experiencias de juego cálidas, sorprendentes y memorables, capaces de invitar a los jugadores a reducir la velocidad, explorar, construir y encariñarse con universos vivos.
Con Evergreen Tavern, desarrollamos un nuevo enfoque del cozy game medieval colocando al jugador al frente de una taberna llena de vida. El juego combina gestión, decoración, cocina, agricultura, pesca, exploración y encuentros inesperados, en un mundo donde cada actividad contribuye a crear un ecosistema mágico y coherente. Nos gusta asociar mecánicas accesibles con sistemas más profundos, para ofrecer una aventura a la vez relajante, evolutiva y rica en descubrimientos.
Nuestra identidad se basa en una fuerte atención a la atmósfera, los detalles y las interacciones entre los diferentes elementos del juego. Ya sea cultivar ingredientes, preparar platos, decorar un lugar acogedor o explorar mazmorras cambiantes para encontrar criaturas capaces de unirse al equipo de la taberna, buscamos crear un sentimiento de progresión orgánica y libertad. Cada funcionalidad está pensada para fomentar la experimentación y fortalecer el apego del jugador a su propio espacio.
Como estudio unipersonal, Null Moon Games defiende una visión artesanal del desarrollo, impulsada por la versatilidad, la pasión y una relación cercana con la comunidad. Los comentarios de los jugadores son parte integral de nuestro proceso, especialmente en la evolución de Evergreen Tavern y la mejora continua de sus mecánicas. Queremos construir juegos que crezcan con su público, manteniendo una dirección artística fuerte y una personalidad reconocible.
Null Moon Games se dirige a los jugadores que buscan experiencias independientes sinceras, creativas y generosas, donde la gestión se mezcla con el asombro y donde cada mundo invita a vivir en mejor armonía con lo que lo rodea.